Nº 37, vol. 1 - Enero 2018

Primera consulta telefónica en atención primaria.

enero de 2018

Patricia Eguren Escriña

McKinstry B, Campbell J, Salisbury C BMJ. 2017 Sep 27;358:j4345
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Como en muchos otros países, la medicina general en el Reino Unido está bajo mucha presión. A pesar del envejecimiento de la población y del aumento de la demanda, el número de médicos y medios es menor.

Los pacientes se quejan de un deterioro en la accesibilidad a los servicios y los políticos se plantean la consulta telefónica o electrónica como una alternativa que mejore el acceso de los pacientes y descargue al personal médico.

Con esta llamada, el médico de cabecera podría decidir si el problema precisa una visita o si se puede resolver con enfermería o por teléfono o si se puede consultar al farmacéutico. Las empresas que comercializan estos sistemas defienden que provocarían una importante descarga de trabajo tanto del médico de atención primaria como en los departamentos de urgencias.

El artículo publicado por Newbould et al es la primera evaluación independiente de los primeros sistemas de consulta telefónica. En contra de lo que promulgan los que los desarrollan, los resultados respaldan las conclusiones de estudios previos en los que gran parte del trabajo puede gestionarse por teléfono pero no muchos de los pacientes (casi la mitad) necesitan una valoración en persona. Aunque el retraso en hablar o ver a un médico se reduce, la carga general de los médicos aumenta.

En el estudio, el primer acercamiento telefónico, no se asoció con una reducción de las asistencias en los departamentos de emergencia, sino con un aumento, con el coste correspondiente. En general este metaanálisis muestra una gran variabilidad de resultados que, sin una conclusión clara, no se inclinan por un mayor beneficio de la consulta telefónica.

A los pacientes, en general, la idea les gustó, pero algunos encontraron dificultades en la comunicación.  La proporción de enfermos que prefiere el nuevo sistema fue similar a la que prefería el viejo.

Con todos los datos de este trabajo hay que tener en cuenta varias limitaciones:

-Se puede estar infraestimando el número de pacientes que tiene dificultades con el sistema, bien por no hablar el idioma, por bajo nivel de alfabetización...

-No sabemos el coste que supone a los pacientes

-El efecto de esta consulta en otros estamentos del servicio de salud: enfermería, farmacia...

-Faltan muchos datos sobre la duración de las citas

Hay que reconsiderar este sistema antes de generalizar su uso. Podría ser útil para pacientes con problemas directos o los que necesitan un seguimiento de rutina pero es poco probable que bajen la carga asistencial.

Este trabajo además, nos recuerda que es preciso valorar de forma objetiva las iniciativas y no dejarse influenciar por los que las comercializan, antes de hacer una inversión.

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