Nº 34, vol. 1 - Mayo 2017

Hidratación frente a la nefropatía por contraste: ¿se ha caído un mito?

junio de 2017

Beatriz Sánchez Moreno

Medicina Interna

Hospital Universitario 12 de Octubre

Artículo Original:

Prophylactic hydration to protect renal function from intravascular iodinated contrast material in patients at high risk of contrast-induced nephropathy (AMACING): a prospective, randomised, phase 3, controlled, open-label, non-inferiority trial.

Nijssen E.C., Rennenberg R.J., Nelemans P.J., Essers B.A., Janssen M.M., Vermeeren M.A. et al

Lancet 2017; 389:1312-22
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RESUMEN:

El estudio AMACING es un ensayo clínico abierto, de no-inferioridad, realizado en un centro en Maastricht, en el que se recogieron 660 pacientes de alto riesgo para nefropatía por contraste (filtrado glomerular 30-45 mL/min/1,73m2, o 45-59 con otros factores de riesgo), derivados para la realización de procedimientos electivos con contraste intravascular.

Los sujetos se aleatorizaron a recibir suero fisiológico intravenoso o ninguna profilaxis, de forma estratificada según sus características, sin hallar diferencias significativas en la incidencia de nefropatía por contraste (-0,10%, IC -2,25 a 2,06), definida como un aumento en la creatinina del 25% o de 44 μmol/L a los 2-6 días de la exposición. Asimismo, se realizó un análisis de coste-efectividad, observando un ahorro en el grupo sin profilaxis especialmente a expensas de una menor estancia hospitalaria. Por otra parte, el 5,5% de los pacientes con profilaxis presentó complicaciones (insuficiencia cardiaca, arritmias). 

Los autores concluyen que la ausencia de profilaxis ha demostrado ser no-inferior y coste-efectiva en comparación con la hidratación intravenosa.

 

COMENTARIO

Este estudio tiene varias limitaciones: no incluye pacientes con filtrado glomerular < 30 ni atendidos en urgencias, el tamaño muestral fue menor del planeado y se perdieron bastantes sujetos en el seguimiento a un mes. Además, se ha criticado que no existe suficiente evidencia para establecer un margen de no-inferioridad y que lo más adecuado sería guiar la cantidad de volumen intravenoso por parámetros objetivos, como el ritmo de diuresis o la presión telediastólica del ventrículo izquierdo.

El resultado difiere al de ensayos clínicos previos, en los cuales se ha visto beneficio de la profilaxis en contexto del infarto de miocardio con elevación del ST. Los autores postulan que la cantidad y el tipo de contraste (hipoosmolar) empleados explicarían la baja incidencia observada de nefropatía (2,7%), lo cual concuerda con otros estudios observacionales.

En definitiva, se nos plantea un cambio de paradigma, si bien sería necesario seguir investigando para validar estos resultados.

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